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Gobernanza de la IA
Actualizado: 13 ene 2026

Gobernanza de la IA

El marco de políticas, procesos y controles que garantiza que los sistemas de IA operen de forma segura, ética y conforme a la normativa.

Definición

La gobernanza de la IA abarca las estructuras organizativas, las políticas, los flujos de trabajo y los controles técnicos que permiten a las organizaciones desarrollar, desplegar y operar sistemas de IA de forma responsable. A diferencia de conceptos cercanos como la seguridad de la IA (centrada en la investigación para prevenir daños causados por la IA) o la IA responsable (que enfatiza principios éticos), la gobernanza de la IA es fundamentalmente operativa: define quién puede aprobar decisiones de IA, qué documentación debe existir, cómo se mantiene la supervisión y qué evidencias se capturan para garantizar la rendición de cuentas.

El EU AI Act establece el primer marco regulatorio integral del mundo para la inteligencia artificial, y la gobernanza está en su núcleo. Los sistemas de IA de alto riesgo deben demostrar una gobernanza robusta mediante sistemas de gestión de riesgos documentados (artículo 9), procesos de gestión de la calidad (artículo 17) y mecanismos de supervisión humana (artículo 14). Sin un marco coherente de gobernanza, las organizaciones no pueden cumplir estas exigencias de manera sistemática. El plazo de agosto de 2026 para el cumplimiento de los sistemas de alto riesgo implica que las estructuras de gobernanza deben estar operativas mucho antes de esa fecha, no diseñarse de forma reactiva tras hallazgos de auditoría.

Implementar una gobernanza eficaz requiere tres capas interconectadas. Primero, políticas que definan casos de uso aceptables, umbrales de riesgo y requisitos de aprobación. Segundo, flujos operativos que apliquen esas políticas en el momento de la decisión, incluyendo colas de aprobación, rutas de escalado y procedimientos de excepción. Tercero, infraestructura técnica que capture evidencia de gobernanza en acción: rastros de auditoría que muestren quién aprobó qué, cuándo y por qué.

Muchas organizaciones ya cuentan con marcos de gobernanza en otros ámbitos (privacidad, controles financieros, seguridad de TI), pero la IA introduce desafíos específicos. Los sistemas de IA toman decisiones a una escala y velocidad que superan los procesos tradicionales de revisión. Evolucionan con el tiempo a medida que los modelos derivan o se actualizan. Y, a menudo, operan como componentes dentro de flujos más amplios, lo que dificulta rastrear responsabilidades con claridad.